Lo que comenzó como un problema recurrente se ha convertido en una pesadilla constante. Desde el pasado jueves 26 de marzo, las empresas e industrias del Campo de Belchite sufren una nueva oleada de microcortes eléctricos que están comprometiendo seriamente su viabilidad económica y la integridad de sus equipos.
A pesar de las reiteradas denuncias de la Asociación Empresarial y de que la situación ya ha sido trasladada a la Comarca y a la Dirección General de Despoblación en reuniones previas, la red eléctrica —bajo responsabilidad de Endesa Distribución— sigue mostrando una fragilidad inaceptable para un territorio que lucha por sobrevivir y crecer.
El impacto no es solo una molestia logística; es un golpe directo al bolsillo de los empresarios. Los microcortes están provocando también averías en maquinaria, equipos y programas. «Cada interrupción provoca la rotura de herramientas y piezas en plena fabricación, tirando por tierra horas de trabajo y materiales», explica un empresario afectado.
La Junta Directiva de la Asociación es tajante: «Estamos pagando por un servicio básico que no se cubre. No es algo nuevo, es una situación que sufrimos reiteradamente».
«Desde la Asociación Empresarial del Campo de Belchite exigimos una solución inmediata y definitiva. No pedimos privilegios, exigimos las condiciones mínimas para poder trabajar y seguir generando empleo», concluye la presidenta de la asociación, Marta Urieta Lázaro.